Clusters vs. Ecosistemas 2.0
Michael Porter define clúster como “un grupo de compañías y asociaciones interconectadas, las cuales están geográficamente cerca, se desempeñan en un sector de industria similar, y están unidas por una serie de características comunes y complementarias”.
Desde nuestro punto de vista, el concepto de Clúster necesita ser redefinido, para liberarlo del corsé geográfico y sectorial al que ha sido reducido. Antes de la globalización y la revolución digital tenía mucho sentido, pero hoy el escenario ha cambiado, y exige un enfoque totalmente diferente.
La lógica que defendemos desde A3openlink evita deliberadamente el término “Clúster” para desmarcarnos de los dos sesgos comentados antes (geográficos y sectoriales). En su lugar optamos por hablar de “Ecosistema 2.0” que se basa en cuatro pilares distintivos: 1) Abierto. 2) En red, 3) Bottom-up, 4) Simplicidad.
Vamos a explicar con más detenimiento estas cuatro características que proponemos impulsar desde las iniciativas de colaboración en red para innovar en el sector agroalimentario:
- Abierto: Modelo de innovación abierta (“open Innovation”), poroso, que mira “hacia afuera”, sin dejarse condicionar por la endogamia territorial que históricamente han promovido (a veces de forma inconsciente) las políticas regionales de innovación. Sensibilizar a las empresas alrededor del concepto de “Innovación Abierta” es el camino más coherente y expedito para adherirlas al propósito de internacionalización que se plantea explícitamente el Campus de Excelencia Internacional CeiA3, que sirve de marco a esta publicación. A los investigadores se les habla de “excelencia internacional”, pero eso se traduce en términos empresariales como “innovación abierta”.
- En red: Se debería hacer mucho más hincapié en las interacciones en red (dinámicas, sistemáticas, anárquicas, en-redadas, distribuidas), que en encuentros formales, planificados y presenciales que son más intermitentes, normatizados y costosos. Para eso hay que crear espacios virtuales de colaboración que no sólo faciliten el encuentro sino que estimulen el aprovechamiento de sinergias, favorezcan el aprendizaje continuo y el intercambio de buenas prácticas. Es fundamental que este tipo de iniciativas ayuden a visibilizar las sinergias entre los socios participantes que todavía están ocultas.
- Bottom-up: Modelo P2P, participativo, de-abajo-a-arriba, que facilite la iniciativa de los agentes en lugar de imponer modelos y procedimientos regulados desde-arriba. Se necesita un mimo especial, unas habilidades y una estrategia, para aunar voluntades y entusiasmar a la gente en un escenario que es especialmente complejo. Por eso, un objetivo clave debe ser generar un verdadero “sentido de pertenencia” de los agentes hacia el proyecto, y el diseño de un Ecosistema debe estar pensado con ese propósito.
- Simplicidad: Un requisito que impregna a todo “ecosistema virtual” bien diseñado es la idea de que el espacio de encuentro sea ágil, dinámico, usable, intuitivo y amigable. Mientras más sencillo, más eficaz. Los agentes tienen que percibir que es más fácil encontrarse ahí, que por los métodos tradicionales.
Seguramente hay muchas otras características que se podrían reseñar a la hora de concebir modelos de colaboración de este tipo. Te invitamos a participar en la reflexión: ¿Clusters o Ecosistemas 2.0?
Post relacionados:
6 Responses to Clusters vs. Ecosistemas 2.0
Leave a Reply Cancel reply
Traductor
De que se habla
- Yo, mi, me, conmigo: repaso de artículos publicados | conGestión de Personas on La coopetencia en el sector agroalimentario: ¿es posible?
- Yo, mi, me, conmigo: repaso de artículos publicados | conGestión de Personas on Las comunidades de práctica en el Sector Agroalimentario
- Ecosistema abierto « vorpalina y yo on Premisas críticas para el diseño de ecosistemas de innovación
- Las comunidades de práctica en el Sector Agroalimentario | A3openlink on La coopetencia en el sector agroalimentario: ¿es posible?
- Iván on La coopetencia en el sector agroalimentario: ¿es posible?








Enhorabuena por el post, desde que descubrí el concepto “Convoy” (como contrapunto al modelo Cluster) creo firmemente en los Ecosistemas 2.0 (tal y como los defines) pero con una peculiaridad que considero, aunque discutible: Ecosistemas inducidos, es decir que exista un elemento tractor que evite el movimiento “browniano” de los agentes de un cluster e induzca un movimiento controlado, dinámico pero vivo, cambiante y muy versátil. En el entorno agro (y más como trigger de las regiones del interior) esa “movilidad” inducida ayuda trazar procedimientos de trabajo para fortalecer la generación de riqueza, como por ejemplo el modelo LivingLabs o en su vertiente “interior”: RuralLabs. Ya tenéis un seguidor más.
Hola, Juan:
Gracias por tu comentario. Recuerdo lo del concepto “Convoy”, porque comenté esa entrada en tu blog. Supongo que recuerdas que discrepaba de la idea de que exista un elemento-tractor tipo “Convoy-con-locomotora” porque, entre muchos otros argumentos, es poco 2.0, tiene muy poco de reticular, ni de rizomático…
Otra cosa es que haya muchos “tractores”, para que el empuje esté distribuido. Siempre hay gente que participa más, y eso es innegable. Pero te confieso que la idea del convoy (que por definición lleva una sola locomotora) se me parece más a la del Cluster que propongo superar, con la diferencia que en tu caso cambias a la Administración regional (la pretendida locomotora de los clusters actuales) por una empresa, pero creo que tenemos que ir a un modelo de red compleja con nodos…
Gracias por pasarte
[...] Retomo en este post ideas que esbocé hace algún tiempo en una entrada en mi blog, que generó bastante debate. Creo que puede valer la pena traerlas aquí, porque describen el difícil punto de partida que tenemos los que apostamos por el desarrollo de “Ecosistemas 2.0” que se diferencien de los Clusters impulsados desde-arriba por la Admón (ver “Clusters vs. Ecosistemas 2.0”). [...]
Hola Amalio, me parece interesante esta nueva vía de abrir y generar ecosistemas 2.0 en el que cada empresa pueda obtener recursos y conocimientos externos para su propio aprovechamiento así como otras vías de mercado no exploradas, las ventajas de la innovación abierta aquí son claras. Pero esta estrategia de empresas individuales no tiene por qué chocar con las estrategias de “sectores” (aquí caben varias interpretaciones de sector…) para competir globalmente usando sus propias ventajas competitivas, que en buena medida se deben a una idiosincracia común limitada a una zona geográfica concreta, las condiciones de los factores hacen que una región sea más competitiva que otra en un determinado sector, servicio o producto. El aceite de oliva en Andalucía, el textil de Cataluña o el azulejo de Castellón.
Por este motivo, ese “corsé geográfico” entiendo que no hay que eliminarlo, hay que luchar por conseguir nuestra ventaja competitiva y diferenciadora como región (la que sea), tanto con los grupos de empresas que comparten una cadena de valor como con las administraciones públicas con leyes adaptadas, normalizaciones de producto o políticas específicas. Y esto no va en contra de la Innovación Abierta, no veo que sea algo incompatible.
Es cierto que muchos cluster han sido impulsados por la administración pero muchos han sido iniciativa de los propios cluster, y tanto en un caso como en otro, hay casos de éxito y de fracaso, siguiendo estas estrategias tradicionales que aún siguen vigentes, sobretodo en el sector industrial.
Suponiendo las tesis de Porter todavía vigentes, podríamos sustituir el lema “clusters o ecosistemas 2.0″ por “clusters y ecosistemas 2.0″.
Felicidades por la iniciativa, me gusta¡¡¡
Hola, Rayco:
El concepto de ecosistema no ignora el factor sectorial, o geográfico, pero lo trasciende. A mí me parece perfecto que organizaciones y personas de una región se junten a trabajar juntas, y aprovechen las ventajas de cercanía física, e incluso (como dices) una cultura común,pero para que eso funcione, tiene que haber porosidad, tanto hacia otros territorios como hacia otros sectores. El futuro (yo diría el presente) está en la mezcla. Mi impresión de los “clusters”, tal como se han implementado, es que están muy sesgados en esas dos variables, y eso se debe en buena medida por la iniciativa política, que tiende a sub-optimizar. Usando tus palabras, ningún “corsé” es bueno, y es eso precisamente lo que se le ha puesto a los clusters.
Según la investigación que yo he hecho, las iniciativas que menos han funcionado, con diferencia, son las top-down, es decir, las impulsadas de forma mayoritaria por la Administración. Y las que andan mejor, también con diferencia, son las que se han fraguado desde los propios agentes, aunque después haya llegado el poder público a ayudar, pero el liderazgo parte de abajo, de los que se benefician o perjudican de los resultados.
Ya hablaremos, pero yo sigo viendo diferencias significativas entre ambos conceptos. Por cierto, las tesis de Porter hay que revisarlas, porque se definieron en un momento que no teníamos las redes digitales que hay hoy, ni se hablaba de modelos de Open Innovation que ponen patas arriba algunas de las limitaciones para interrelacionarnos que teníamos antes.
Gracias por compartir tu punto de vista, Rayco
[...] Clusters vs. Ecosistemas 2.0 [...]